El mapa de la violencia en México

agosto 16, 2018
La impotencia y el perdón
agosto 15, 2018
Entrevista para revista chilango
agosto 27, 2018

Alfonso Durazo, quien ha sido propuesto como nuevo Secretario de Seguridad Pública por el Presidente Electo, en diversas entrevistas ha mencionado que en materia de seguridad el objetivo es que para el año 2021 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes sea similar al de los países de la OCDE, es decir alrededor de 4 por cada 100 mil.

Como ha dicho Alejandro Hope, la meta parece poco probable de cumplir porque la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes en México el año pasado llegó a más de 25, es decir requeriría lograr en tres años una medición de un tercio del menor registro alcanzado en nuestro país que fue de nueve en el año 2007.

Llegar al mayor nivel de violencia ha tomado poco más de 10 años de políticas públicas (si así se les puede decir) centradas en la disuasión y enfrentamiento de las instituciones de seguridad del Estado Mexicano en contra de las organizaciones del crimen organizado. Tomando en cuenta que la nueva administración aun no entra formalmente en funciones (aunque por momento pareciera ya estarlo) y la actual pareciera haber terminado su mandato (aun cuando quedan cuatro meses de administración) lograr una reducción de tal magnitud requerirá que la nueva administración genere una estrategia específica para reducir la tasa de homicidios.

El mapa que muestro, podría contribuir a ver la magnitud y diversidad del fenómeno de violencia letal en México, pero también de los efectos colaterales negativos que 10 años de “lucha contra el narcotráfico” han generado, es decir, aumento en delitos como el secuestro, la extorsión y el robo de vehículos con violencia.

Por ejemplo, tan solo el año pasado Guerrero y Colima tuvieron las tasas más altas de homicidios, 61.6 y 71.2 respectivamente. Dos estados muy distintos entre sí que requerirán acciones diferenciadas. De hecho existen al menos ocho estados más que tienen tasas por encima de la nacional que, como puede verse en el mapa, están en el pacífico (Oaxaca, Michoacán, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur), pero también en el norte (Chihuahua y Zacatecas). Sería deseable que los próximos responsables de seguridad dieran a conocer de qué manera estos estados merecerán atención especial y de qué tipo.

En el polo opuesto estados como Yucatán, Campeche y Chiapas han mantenido tasas de homicidios reducidas. En particular Yucatán, probablemente el único estado cuya tasa de homicidios es incluso menor a los países de la OCDE (2 o menos homicidios por cada 100 mil). Sería interesante que el nuevo equipo de seguridad federal analizara cuales son los elementos o variables que han permitido a este estado mantenerse como el estado más pacífico del país para, en caso de ser posible, buscar replicar algunos elementos en otros estados.

En medio se encuentran estados como Coahuila, Nuevo León o Tamaulipas que tienen tasas por debajo de la tasa nacional, pero con diferencias importantes que varían de 7.6, 12.5 y 22.2, respectivamente. ¿La nueva administración contará con un análisis que explique las diferencias en la violencia letal que registran tres estados contiguos y fronterizos?

También sería importante que se realice un análisis específico de las razones por las cuales los estados anteriores, si bien tienen un tasa moderada de homicidios, cuentan con las tasas más altas de secuestro (Tamaulipas, 4.3) o de extorsión (Nuevo León, 12.4)

Pero creo que aún más relevante será que las autoridades de seguridad entrantes, además de generar foros para escuchar a las víctimas (lo que me parece fundamental, no así invitarlas al perdón sin olvido ya que para eso primero debe haber justicia, pero ese es motivo de otro post en este blog) también realicen un análisis minucioso de los activos y faltantes con los que cuentan los estados y los municipios para hacer frente junto con el gobierno federal al fenómeno de violencia letal en el país. Es responsabilidad de los tres órdenes de gobierno proveer condiciones de seguridad para nosotros los ciudadanos, no solo del gobierno federal. Dada la reconfiguración política del país, seria esperable que la coordinación y colaboración entre los tres órdenes de gobierno sea más factible.

En resumen. Establecer metas para atender el gran problema de inseguridad y violencia letal que afecta al país me parece interesante. Aún más lo será que la nueva administración establezca la forma en que llegará a cumplir esa meta ya que como muestra el mapa, el fenómeno criminal y de violencia en México se ha ido construyendo por más de 20 años, ha variado de año en año y de estado en estado. Una estrategia nacional para reducir la violencia en tal magnitud (más del 80%) requerirá estrategias regionales, estatales y locales que involucren a las autoridades correspondientes, pero también a actores de la sociedad civil, empresarios y academia ya que la violencia letal en México es de tal nivel y tamaño, que difícilmente la autoridad federal por sí sola logrará reducirla. Los intentos de dos administraciones deberían, a estas alturas, ser prueba de ello.

Nota conceptual:

Los datos que presenta el mapa provienen del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con la versión previa para poder mostrar una evolución histórica. En estricto sentido, los años previos a 2015 no son comparables, pero me parece importante mostrar una tendencia histórica. Se presentan número absolutos seguidos de las tasas de los siguientes delitos: homicidio, secuestro, extorsión y robo de vehículo (con y sin violencia) En la versión 2.0 del mapa realizaré el ajuste correspondiente, así como la comparación con las cifras de INEGI.

El periodo comprende 1997-2017. El usuario podrá cambiar de año y al colocar el cursor sobre algún estado aparecerá un recuadro en el margen superior derecho que despliega la tasa para el año seleccionado, una gráfica con la evolución de la variable para el estado y comparada con el dato nacional, así como el rango de colores que explica el color asignado al estado. También podrá cambiar el tipo de visualización de mapa, gráfica o tabulado, así como compartirla en redes sociales y/o descargarla.

Agradezco a mis colegas de Birdev Lab por el desarrollo del mapa, a Sebastián Garrido por los aprendizajes y a ambos por su apoyo y paciencia. Abrazos colegas!

Alfonso Durazo, quien ha sido propuesto como nuevo Secretario de Seguridad Pública por el Presidente Electo, en diversas entrevistas ha mencionado que en materia de seguridad el objetivo es que para el año 2021 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes sea similar al de los países de la OCDE, es decir alrededor de 4 por cada 100 mil.

Como ha dicho Alejandro Hope, la meta parece poco probable de cumplir porque la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes en México el año pasado llegó a más de 25, es decir requeriría lograr en tres años una medición de un tercio del menor registro alcanzado en nuestro país que fue de nueve en el año 2007.

Llegar al mayor nivel de violencia ha tomado poco más de 10 años de políticas públicas (si así se les puede decir) centradas en la disuasión y enfrentamiento de las instituciones de seguridad del Estado Mexicano en contra de las organizaciones del crimen organizado. Tomando en cuenta que la nueva administración aun no entra formalmente en funciones (aunque por momento pareciera ya estarlo) y la actual pareciera haber terminado su mandato (aun cuando quedan cuatro meses de administración) lograr una reducción de tal magnitud requerirá que la nueva administración genere una estrategia específica para reducir la tasa de homicidios.

El mapa que muestro, podría contribuir a ver la magnitud y diversidad del fenómeno de violencia letal en México, pero también de los efectos colaterales negativos que 10 años de “lucha contra el narcotráfico” han generado, es decir, aumento en delitos como el secuestro, la extorsión y el robo de vehículos con violencia.

Por ejemplo, tan solo el año pasado Guerrero y Colima tuvieron las tasas más altas de homicidios, 61.6 y 71.2 respectivamente. Dos estados muy distintos entre sí que requerirán acciones diferenciadas. De hecho existen al menos ocho estados más que tienen tasas por encima de la nacional que, como puede verse en el mapa, están en el pacífico (Oaxaca, Michoacán, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur), pero también en el norte (Chihuahua y Zacatecas). Sería deseable que los próximos responsables de seguridad dieran a conocer de qué manera estos estados merecerán atención especial y de qué tipo.

En el polo opuesto estados como Yucatán, Campeche y Chiapas han mantenido tasas de homicidios reducidas. En particular Yucatán, probablemente el único estado cuya tasa de homicidios es incluso menor a los países de la OCDE (2 o menos homicidios por cada 100 mil). Sería interesante que el nuevo equipo de seguridad federal analizara cuales son los elementos o variables que han permitido a este estado mantenerse como el estado más pacífico del país para, en caso de ser posible, buscar replicar algunos elementos en otros estados.

En medio se encuentran estados como Coahuila, Nuevo León o Tamaulipas que tienen tasas por debajo de la tasa nacional, pero con diferencias importantes que varían de 7.6, 12.5 y 22.2, respectivamente. ¿La nueva administración contará con un análisis que explique las diferencias en la violencia letal que registran tres estados contiguos y fronterizos?

También sería importante que se realice un análisis específico de las razones por las cuales los estados anteriores, si bien tienen un tasa moderada de homicidios, cuentan con las tasas más altas de secuestro (Tamaulipas, 4.3) o de extorsión (Nuevo León, 12.4)

Pero creo que aún más relevante será que las autoridades de seguridad entrantes, además de generar foros para escuchar a las víctimas (lo que me parece fundamental, no así invitarlas al perdón sin olvido ya que para eso primero debe haber justicia, pero ese es motivo de otro post en este blog) también realicen un análisis minucioso de los activos y faltantes con los que cuentan los estados y los municipios para hacer frente junto con el gobierno federal al fenómeno de violencia letal en el país. Es responsabilidad de los tres órdenes de gobierno proveer condiciones de seguridad para nosotros los ciudadanos, no solo del gobierno federal. Dada la reconfiguración política del país, seria esperable que la coordinación y colaboración entre los tres órdenes de gobierno sea más factible.

En resumen. Establecer metas para atender el gran problema de inseguridad y violencia letal que afecta al país me parece interesante. Aún más lo será que la nueva administración establezca la forma en que llegará a cumplir esa meta ya que como muestra el mapa, el fenómeno criminal y de violencia en México se ha ido construyendo por más de 20 años, ha variado de año en año y de estado en estado. Una estrategia nacional para reducir la violencia en tal magnitud (más del 80%) requerirá estrategias regionales, estatales y locales que involucren a las autoridades correspondientes, pero también a actores de la sociedad civil, empresarios y academia ya que la violencia letal en México es de tal nivel y tamaño, que difícilmente la autoridad federal por sí sola logrará reducirla. Los intentos de dos administraciones deberían, a estas alturas, ser prueba de ello.

Nota conceptual:

Los datos que presenta el mapa provienen del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con la versión previa para poder mostrar una evolución histórica. En estricto sentido, los años previos a 2015 no son comparables, pero me parece importante mostrar una tendencia histórica. Se presentan número absolutos seguidos de las tasas de los siguientes delitos: homicidio, secuestro, extorsión y robo de vehículo (con y sin violencia) En la versión 2.0 del mapa realizaré el ajuste correspondiente, así como la comparación con las cifras de INEGI.

El periodo comprende 1997-2017. El usuario podrá cambiar de año y al colocar el cursor sobre algún estado aparecerá un recuadro en el margen superior derecho que despliega la tasa para el año seleccionado, una gráfica con la evolución de la variable para el estado y comparada con el dato nacional, así como el rango de colores que explica el color asignado al estado. También podrá cambiar el tipo de visualización de mapa, gráfica o tabulado, así como compartirla en redes sociales y/o descargarla.

Agradezco a mis colegas de Birdev Lab por el desarrollo del mapa, a Sebastián Garrido por los aprendizajes y a ambos por su apoyo y paciencia. Abrazos colegas!

Comparte en tus redes sociales

Comments are closed.

Read previous post:
La impotencia y el perdón

Close